Hago un esfuerzo cotidiano en el intento de crear alguna cosa que sea resultado de mis conocimientos y de mi sensibilidad. No tengo grandes pretensiones, solo con que sea agradable para mi, y para las personas mas cercanas, me doy por satisfecho. Enfrentar la realidad, es enfrentarse a uno mismo. A los 30 años me dijeron que aún era joven. A los 45, me dijeron que ya estaba mayor. Ahora a los 85, ¿ que me dirán.? Que ya estoy muerto! No me gusta la poesía, pero sí la tristeza de todo poeta. . Esta angustia no puede ser para siempre, De ser así, terminaré por dejar de ser. Me veo en pensamientos y no me reconozco al mírame en el espejo. Llego a la conclusión que prefiero ser lo que pienso, no lo que veo. Miente el espejo en que me veo. Maldito aquel que lo inventó. Porque inventó la mentira. Uno es siempre lo que piensa. Nunca, aquel que se deja ver. Si sueño será porque la realidad no me satisface. Soy poeta Porque soy un fingidor Siempre escribo lo que pienso Nunca lo que siento, nunca lo que soy. A esta angustia, que me deja postrado en el sillón de mi melancolía, la acompaña una tristeza fiel como un perro. Quieta y atenta a cualquier movimiento de su amo. Una tristeza de ser. Un profundo deseo de dejar de existir. Llegará el día en que dejaré de fumar. Llegará el día en que dejaré de beber E por fin… Llegará el día en que dejaré de existir. Si paro, pienso. Si pienso, me deprimo Si he vivido mucho Será porque Dios no me ha querido. Pensar es perder la inocencia Dios, una creación del hombre. De que sirve el futuro, si muy pronto será pasado. La soledad siempre está acompañada de un gran silencio Cuando descubrí que ya no tenía futuro. Guardé todo mi pasado en cajas de cartón. El trabajo empobrece el hombre y Enriquece el patrón. No puede ser feliz aquel que piensa. La lucidez puede llevar a un estado de locura. El deseo también. Me enamoré de todas las criadas con las que conviví, Pero no conquisté ninguna de ellas.